Una Mirada

Estábamos cerrando el OPD (centro de consultas externas) cuando lo vi entrar con sus muletas y una sonrisa tímida porque se dio cuenta que era ultima hora y nos estábamos yendo. Nos miramos con el enfermero y nos reímos, le dije: “anda que yo me ocupo”, y le tuve que insistir un poco pero desistió. Ya casi todos se habían ido hace solo 5 minutos incluyendo a los traductores, y quedábamos Jonatan, el colombiano, cerrando números con el de farmacia, y yo con ahora el paciente. Le sonreí al paciente y le hice señas para que me siguiera hasta la sala de curaciones.

El paciente es un rohingya de unos 40 años, aunque es muy difícil de estimar la edad porque cuando son niños parecen más chicos de lo que realmente son, pero cuando son adultos, parecen más grandes de lo que realmente son. Llego a Bangladesh hace aproximadamente 2 meses, como casi los 600000 habitantes que tiene el campo, pero en el camino recibió 4 tiros en la pierna entre la rodilla y el tobillo. La respuesta a dónde, quién, o el porqué de la violencia, no es algo que se pueda resumir en unas palabras; y aunque lo quisiera intentar, no las encontraría. Las 4 heridas se infectaron y tomaron el hueso de la pierna, y comenzó el tratamiento hace 2 semanas pero le quedan por delante unas cuantas más. Entonces viene todos los días al OPD a hacerse curaciones, con lo cual ya nos conocemos y no hace falta hablarnos para comunicarnos.

Se sentó en el banco de plástico y yo traje otro para su pierna, como siempre. Prepare las gasas y la crema para cicatrizar. Le hice señas para que se sacara el vendaje del día anterior, mientras yo terminaba de ponerme los guantes. La herida de a poco viene mejor, pero muy de a poco. La infección es demasiado grande y no tengo demasiado material, o los materiales indicados para este tipo de heridas, entonces realmente me pone contenta ver que al menos muy de poco se va cerrando. Me acerco, la examino, lo miro y le sonrió con un pulgar arriba para hacerle saber que estoy contenta con cómo viene. Le limpio la herida, aplico la crema y vuelvo a cubrir con gasa, cuidando de hacer todo lo más parecido a estéril que puedo dentro de mi sala de curaciones hecha de bambú, como todo el resto de la estructura del OPD. Él mismo me ayuda a ponerle la cinta al último vendaje, ya se conoce bien el procedimiento. Al terminar nos damos la mano, nos miramos profundo a los ojos y me agradece de la única manera que traspasa la barrera del idioma, la cultural, y cualquier otro tipo de barrera que exista entre esta argentina y este refugiado de Myanmar, con una sonrisa. Se la devuelvo contestando que es un honor atenderlo y que voy a hacer todo lo que este a mi alcance para cuidar su pierna. Agarra sus muletas que usa de bastón más que nada, y se va por la misma puerta que entro mientras yo me quedo viéndolo irse un poco conmovida.

Entonces me llama Jonatan de la farmacia para cerrar los papeles del día porque yo tenía la carpeta de folios con el compilado de papeles de la semana. Los tengo yo por ser la responsable de farmacia y de varias cosas más, porque hace 10 días empecé como manager de este OPD. Una noche hace 10 días mientras terminaba los reportes del día con Enoch, mi compañero de las postas de salud, me llamó la supervisora del equipo médico de la misión y me pidió si podía tomar el puesto de Marina, la brasilera, que trabajaba de manager de enfermería (pero acá la enfermera hace de manager general de las estructuras) en este OPD en Putibunia, ya que ella había tenido problemas con el visado y tenía que volverse antes a su casa. Le dije que era un gran desafío tomar así las riendas, y que iba a necesitar apoyo, pero sobre todo agradecí la oportunidad que me estaban ofreciendo, y creerme capaz. Lo que más me entusiasmaba de este nuevo puesto es poder tener más enfermería, quiero decir que iba a poder meter más manos para atender pacientes. Y casi lo mejor de todo, era que iba a trabajar con Jonatan! Que más allá de ser muy cálido y estar muy al a par mío porque realmente ya somos amigos, es muy profesional, muy capaz y líder, con lo cual me daba mucha confianza saber que me iba a poder apoyar en él.

Y realmente así fue. Desde el primer día hicimos un equipo increíble, los dos somos muy activos y líderes, con lo cual tomamos decisiones juntos, las llevamos a cabo enseguida y nos apoyamos uno en el otro constantemente. De las mejores cosas de nuestra dupla, es que podemos hablar en español entre nosotros sin que nadie pero nadie realmente entienda 1 sola palabra, entonces podemos descuidarnos mucho de la forma en que nos hablamos y nos reímos mucho, a veces hasta demás. Pero es tanto el trabajo que venimos teniendo, que necesitamos este nivel de distensión y de apoyo a la vez. Nuestro centro de consultas tiene 4 médicos atendiendo, 3 enfermeros para hacer triage y algunas curaciones o aplicaciones de medicación, y atendemos aproximadamente 300 pacientes al día. Muchos de ellos son consultas fáciles, como resfríos, dolor de panza o conjuntivitis. Pero son cada vez más las consultas que nos exceden por no poder tratamiento adecuado, o el estado de los pacientes es grave y tenemos que referirlos/ derivarlos, a otro centro de mayor complejidad en un tuctuc.

Pero el día ya estaba cerrado, los números de farmacia dieron bien gracias a que el encargado de farmacia es realmente una luz y de las personas más capaces y cálidas (a su manera musulmana de ser), que tenemos en el centro. Saludamos al guardia que se queda por la tarde y noche a cuidar nuestro muy querido OPD, y empezamos nuestros 5 minutos de caminata hasta la ruta por el mercado que de a poco va creciendo en tolditos, gente y olores. Una vez en el auto nos ponemos el aire acondicionado en la cara para disfrutarlo los 10 minutos que dura el recorrido hasta la casa. Una vez en casa nos relajamos, hacemos algunos reportes, y si tenemos suerte y quedan, nos tomamos una cerveza que traen desde la capital en la terraza de la casa con Sonia y con el que le pinte subir…y a la cama.

Un comentario sobre “Una Mirada

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  1. Sofi, te admiro, digna hija de su mamá!!! un eso grande y Feliz Navidad. Te deseo lo mejor y s´positivamente que lo vas a festejar a lo grande allá tan lejos….

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