.Semillas.

IMG-20180829-WA0020

“¡Pero no puede ser Guzmán!” le dije mirándolo a los ojos desde lo más profundo de mi, sintiendo como la impotencia volvía a crecer y se me quebraba un poco más la esperanza de terminar la huelga contra la teoría del grano de arena. Él, al ver mi mirada, quedo en silencio mostrando que me comprendía pero no había nada que pudiera hacer. Volví a insistir: “No puede ser que este mundo esté lleno de gente con buenas intenciones como tú y yo aquí sentados en Guinea Bissau, pero que a la vez esté dirigido por personas alejadas de la realidad porque parecería que no les importa… Y además pero peor de todo, es que el mismísimo sistema bajo el que funciona el mundo, del que todos somos parte incluyéndonos otras vez a tu y a mí, este hecho para que esto siga pasando”, me respondió inclinándose para atrás con su cerveza y cigarrillo diciendo: “es que Sofi lo lamento tía, pero si buscabas a una persona que te dijese algo distinto, pues has buscado a la persona equivocada. Es así, no se puede cambiar. No puedes decirme que quieres cambiar el mundo”.

Guzmán es un logísta español con muchos sellos en su pasaporte, flaco, alto, con rulos tipo afro que deja siempre sueltos, muchas historias que contar, y una energía especial a la que recurrí cuando sentí que estaba perdida y necesitaba recuperar un poco el rumbo. El me describió como una mariposa rompiendo el capullo, y acepto mi pedido de contarme su versión de la historia, su historia, alguna historia. Esa noche nos citamos, después de varios intentos, con una cerveza en la vereda de un bar cerca de su casa. Esta conversación llegaba ya con el 2do vaso de cerveza, pero tampoco era la primera persona con la que hablaba de mi huelga contra el ayudar por ayudar.

Volví a fumar de mi cigarrillo y tomar de mi cerveza buscando y rebuscando algo que devolviera sentido y esperanza a esa conversación, a mi trabajo, y casi que a mi sentido de vida. Creer que nada valía la pena, que todo daba igual, y que hoy yo solo trabajaba fuera de mi casa por el mero hecho de hacer algo distinto y no porque cambiara algo, ya me parecía demasiado escéptico. Y en un último arrebato solté “pero las personas que realmente lograron un cambio en este mundo, son aquellas que no creyeron que no había nada para hacer, no tomaron un NO como respuesta”. Entonces su respuesta fue lo que calmo a todos mis manifestantes internos de huelga moral, el respondió: “pero ellos no sabían que estaban cambiando algo el mundo, el cambio se generó después, ellos hicieron lo que creían que había que hacer y que estaba a su alcance”. No lo podía creer, de repente se hizo silencio en mi mente, era algo que de alguna manera era obvio pero que en mi búsqueda tan exhaustiva de respuestas inmediatas había pasado por alto. Puede ser que Guzmán haya seguido hablando algo más después de esa frase, pero solo recuerdo esa parte porque fue cuando se abrió un camino, mi brújula dejó de dar vueltas sobre sí misma para marcar un norte, y mi corazón respiro. Entonces solo una imagen vino a mi mente, una semilla. Y tal vez esa será la clave, mi clave, que me ayude a levantarme cada mañana con esperanza de que vale la pena.

Una semilla es algo pequeño, tal vez insignificante a la vista, pero con un potencial inmenso que con las condiciones apropiadas, y tiempo, se puede convertir en un árbol y en un fruto para cosechar. Pero no se puede pedir sembrar y cosechar a la vez. Comencé a ver mi trabajo como un repartir semillas, poniendo todo de mi para que tengan todo el potencial que pueda darles. Las condiciones apropiadas, es algo que yo no puedo garantizar, es algo que no depende de mí, pero tal vez el solo hecho de estar aquí escribiendo esto, ya es comenzar. Y luego solo queda una cosa, el tiempo.

Es verdad que hay cosas que se pueden ver y palpar enseguida, como los bebitos que dimos de alta la semana pasada cuando lograron 1500 kg, o cuando veo cada día a el supervisor del servicio completar mis frases porque ya pensamos igual, y podría seguir nombrando pequeños logros de todos los días. Pero la verdadera cosecha, será algo que solo el tiempo dirá.

 

7 comentarios sobre “.Semillas.

Agrega el tuyo

  1. Así es Sofi! hay que seguir adelante, tomaste una decisión importante al integrarte en esta cruzada… no te dejes desanimar por los sucesos…. siempre hay logros, y por otro lado lo importante es que estés haciendo lo que tu corazón dice que debes hacer… En Guinea…o donde sea que cada uno decida estar, lo importante es hacer lo que consideramos correcto. Que tú animo continúe ascendiendo!!

    Me gusta

  2. Un seguidor de tu experiencia por medio de tus cartas en un blog.
    Profundo y cierto uno quiere ver resultados rapido, y sin embargo, no somos nosotros los que ponen el cuando …
    Suerte !!!

    Me gusta

  3. Sofi! Es hermoso leer esto y ver tus pensamientos y sentimientos! Te admiro! Crees fuertemente en algo y estas haciendo todo de vos para un objetivo mucho más grande! De eso están hechos los cambios en el mundo! Te quiero mucho!

    Me gusta

  4. Sofi es la semilla la que sin que la veamos nos regala un gran árbol o una hermosa flor, pasa desapercibida pero celebra no sólo su producto final sino que el efecto de los demás al verlo.
    Sos para mi ya una gran semilla a la que al observarla ya genera un efecto maravilloso.
    Creo que es momento de crear una nueva teoría, no que contradiga otras sino que tenga sus propias leyes!
    Te espero con cerveza negra y un cenicero muy grande que vas a tener que llenar sola!!!

    Me gusta

Replica a Pablo Lugones Cancelar la respuesta

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑