30 de fucking Septiembre

Este post es de mi diario en papel, con muy leve edición.

Literal.

Realmente no escribo con otra intención que no sea documentar esta sensación o sentimiento que tengo. Sé que cuando escribo, al igual que cuando hablo con alguien que necesita ánimo, soy capaz de encontrar palabras de motivación para seguir adelante (digna hija de mi madre que es capaz de hacer que ir al dentista sea una buena noticia y de mi padre, la persona que es incapaz de ver un problema sin una solución). Y casi que me da rabia saber que ahora que escribo encontraré un lindo mensaje para mi misma, porque lo que quiero decir es que éste es un momento difícil Y YA.

Porque justamente me encuentro cada día buscándole una vuelta de motivación a todo, porque siento que verdaderamente le he perdido el sentido a todo. Llego ese momento de «qué hago acá» y «me quiero ir ya mismo a mi casa, pero YA». Y lo mas difícil es que no es por una sola cosa. Porque el clima es jodido, pero hay aire acondicionado; la comida no es rica pero realmente esta muy bien; la casa es fea, pero mi cuarto esta equipado y lindo; el trabajo es exigente, pero no es emergencia; la cultura es bizarra desde mi punto de vista, pero la gente es linda; extraño infinitamente a mi novia, pero hablo todos los días; no tengo un dream team pero he encontrado personas que ya son amigos nuevos… sin embargo, esta misión tiene algo muy pesado, que hace que todos los días este contando que falta menos para volver. El problema ni siquiera es que haya circunstancias y cosas que me saquen de quicio, sino el hecho de yo les doy el poder de influir sobre mi. He dejado que estas dificultades me hagan dudar de mi, de lo que hago, y boicotear mi motivación día tras día. Entonces ya a veces no me tolero ni a mi por no tolerar cosas, que ironía. Pero que difícil, alguien que me mande en cohete a mi sillón.

Aun asi, buscando ese pasaje en cohete, el otro día me encontré dándole animo a la pediatra, una española majísima y una de las responsables de que yo no haya perdido la cordura, y parecía que le hablaba a ella pero también a mi misma. Estábamos sentadas en la farmacia escribiendo con preocupación y mucha concentración un reporte de la neonatología (porque claro, por qué tendríamos una semana «normal»? pues no, ahora un problema nuevo), y la note a ella muy bajona o frustrada. Ella es primera misión en MSF y sentí contarle que me había pasado a mi a lo largo de mis misiones en MSF. Le dije:

«salir de misión es como salir a jugar un partido e futbol que vas a perder. Uno en su vida entrena, se forma, busca tener estado físico, y hasta busca el mejor club para poder salir a la cancha, y ganar! Y esa es la sensación que al menos tuve yo cuando me anote en MSF. Yo sentí que estaba en el Barca de las ONG (cuestionable el club actualmente, sólo que en su momento jugaba Messi y le iba bien, sigan el flash ok?) Pero no amiga… en misión siempre se juegan partidos que no se pueden ganar, lo que hacemos es perder por la menor cantidad de goles posible. Y cuando logras meter 1 gol, eso se festeja como campeonato!… pero que no te sorprenda ni te bajoné cuando te meten 4 goles en contra después. y claro que es durísimo sentir que vas perdiendo 8-1, y también es difícil alegrarte por ese 1 cuando sentís el peso de los 8, porque te dolieron cada uno de esos goles en contra. Pero el verdadero problema no es el resultado, es el creer que ibas a ganar. Porque sino estamos jugando con lo mejor que tenemos, perderíamos el partido 32-0; entonces 8-1 ya no esta tan mal no?»

Hay muchos baches en la metáfora, pero el mensaje era un poco eso, si uno sale a su día a día con lo mejor que tiene para dar, y hasta sale a divertirse porque esta haciendo lo que le gusta, el resultado no importa. La sensación de «derrota» pasa por uno y en donde pusiste la expectativa.

Apenas llegue de vacaciones, llegue con esta hermosa noticia de un problema nuevo en la neo. Y eso se sintió como arrancar el segundo tiempo del partido y recibir 3 goles en contra en los primeros 5 minutos. Nosotros en la neo no habíamos cambiado nada como equipo, pero aun asi, ahora 3 goles en contra. Decirle esto a la pediatra me hizo volver a mirar ese reporte que estábamos escribiendo y suspirar, claro, este partido no vinimos a ganarlo. Veamos como perderlo por menos.

Este es un momento bisagra de la misión. Ahora es cuando el desafío pasa a ser mucho mas personal que profesional. Ahora es cuando yo paso a ser mi mayor boicot y a la vez la única persona que puede darse animo cuando suena el despertador.

Queda 1 mes y medio, un montón pero menos que antes. Vamos que vamos.

Era tan obvio que este post iba a terminar teniendo un mensaje inspirador para mi misma… pero esto es justamente intentar usar todos mis recursos que tenga… entonces se los cuento y me lo cuento.

Ya es 14 de octubre, escribo desde Hajja donde pasé el fin de semana largo de descanso, pase por muchísimos mas alto y bajos desde ese 30 de septiembre, estoy un poco mejor parada. Pero sentí que valía la pena dejar retratada esa sensación. Al fin y al cabo, este blog siento que es más registro para mí que buscar publico, pero si estas leyendo, te lo regalo.

Hajja, Yemen

6 comentarios sobre “30 de fucking Septiembre

Agrega el tuyo

  1. Que lindo que es leerte! Gracias por compartirlo.
    A seguir jugando ese partido con lo mejor que tenés y podés!
    Con el solo hecho de estar ahí para mí ya ganaste el campeonato!🙌🧡

    Me gusta

Replica a Federica Cancelar la respuesta

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑